J. PALOMAR
Debutó ante el Málaga e intervino en tres partidos. Se perdió el partido en Motril ante el Granada 74. Luego intervino ante Tenerife y Salamanca y, en El Helmántico sufrió una lesión muscular que le apartó del equipo un mes, a pesar de que ante el Castellón estuvo en el campo un minuto. Reaparición ante Las Palmas, actuó en Alicante ante el Hércules y en el duelo frente al Xerez, donde volvió a lesionarse antes del descanso, el pasado 20 de enero. Cinco nuevos partidos en la grada y regreso en Vigo. "Estoy contento ya que después de dos lesiones musculares me voy encontrando bien. De todas formas, estoy siendo muy cauto a la hora de dosificar los esfuerzos para evitar los errores que hemos cometido antes".
Víctor está con muchas ganas de "ser útil al equipo" y quita importancia al hecho de que su salida al campo y la de su compañero Óscar Díaz fuera determinante a la hora de conseguir la igualada en Vigo. "Con los cambios tratamos de ser más agresivos y verticales arriba y tuvimos la suerte de empatar, aunque también pudimos vencer de haber tenido más acierto en el último pase. Pero, tampoco hay que olvidar que en la primera parte nos anularon un gol legal y con 0 a 1 el partido se hubiera desarrollado de otra manera. El equipo trabajó bien en la primera parte", dice.
Recordó finalmente, en el capítulo personal, que "se pudo demostrar en Balaídos que no soy un jugador muy querido. Es lógico que me pitaran ya que he tenido la suerte de tener allí actuaciones muy positivas y eso a la gente se le queda grabado. Para el futbolista es bonito que se acuerden de ti".