EFE. BILBAO
El Villarreal dio carpetazo a su eliminación europea del pasado jueves con una meritoria remontada en San Mamés, un triunfo (1-2); concretado con goles Guille Franco y Capdevila que le fortalece en la tercera posición de la tabla clasificatoria.
El equipo amarillo fraguó la valiosa victoria en una segunda mitad primorosa, en la no solo superó al Athletic, sino que por momentos le sonrojó y, lo que es casi inédito en San Mamés, provocó que aficionados de "La Catedral" abandonasen sus localidades antes del final del choque.
El conjunto bilbaíno, casi maltratado por el rival en un segundo tiempo penoso, echó por la borda un muy buen comienzo de encuentro en el que pudo apuntillar a un rival alicaído, y no logró, como pretendía, alejarse casi definitivamente de la amenaza de descenso.
De inicio, quizás por el esfuerzo del jueves, Manuel Pellegrini dejó en el banquillo a Pires, Cazorla y Tommason; mientras que Joaquín Caparrós sacó al joven Ramos junto a Llorente, con lo que Aduriz, con algún problema físico durante la semana, y Etxeberria se quedaban en el banquillo.