V. M. VICTORIA
Orgulloso. Así se mostró José Carlos Granero de sus jugadores tras superar la difícil prueba de ayer ante el Terrassa. A nivel particular, afirmó estar "muy contento" del trabajo realizado por Roberto Álvarez y Catalá, a los que considera que el envite sirvió para "reforzar" su confianza y adelantó para ellos futuras oportunidades.
"Catalá ha ido de menos a más y ha terminado gustándose, mientras que Roberto ha estado muy digno. Hay que reconocer el esfuerzo y el trabajo de ambos, y para mí es un orgullo este vestuario porque todos saben que es muy difícil ser titular. La verdad, en este sentido estoy muy contento", declaró el técnico.
En su resumen de lo que fue la cita, Granero consideró que "el penalti y la expulsión ha condicionado todo. Después se ha jugado otro partido, y ahí le doy mérito al equipo, que ha tenido oficio, aplomo, y tranquilidad. La expulsión me ha parecido clara y justa, y con el 2-0 el partido se ha acabado". El técnico también destacó que "ha dado la sensación de que todo ha sido muy fácil pero no es así. Estamos en una fase muy difícil de la competición, era una prueba de fuego para nosotros y el equipo la ha superado muy bien, con solvencia y tranquilidad".
Granero, por último, recalcó que en las últimas semanas existe "mucho desgaste" por las exigencias del entorno hacia el conjunto y se congratuló de la "buena respuesta" del equipo, que recordó "lleva todo el año en la parte alta de la clasificación".
Hoy, descanso
El próximo compromiso en Ibiza, previsto para el próximo sábado, altera el plan de entrenamiento de la plantilla celeste para la semana. Por ello, el grupo dispone hoy de día de descanso y comenzará mañana a preparar el encuentro que disputará en Can Misses, cita para la que vuelven a estar disponibles Azkoitia, Tito y Urbano tras cumplir su partido de sanción.