GUILLÉN IVARS. DÉNIA
E
l Dénia probó su propia medicina a manos de un Ontinyent avezado y diestro que se limitó a cumplir el modus operandi que bien conocen por el Nou Camp. Esto es a verlas venir, con una sujeción acuciante sobre el adversario en las tres cuartas partes del escenario y salidas fulgurantes al toque de corneta del organizador de turno.
En todo caso el conjunto anfitrión perdió el enfoque de la contienda tras una jugada dentro de su área que, sin aparente amenaza, comenzó con Paco y Kike confundidos en el tuya mía y acabó con Montava por los suelos, derribado por el meta de Marxalenes. Santi Villa ejecutaba la pena máxima sin pestañear. Segunda semana consecutiva en la que los de la Costera suman tres puntos así. Aparte, cobró protagonismo el trencilla, quien metió el estoque a los de Nino Lema en los estertores del primer acto. El madrileño Pizarro Gómez expulsó sin titubear a Gregory, quien en un salto abrió los brazos y uno de éstos encontró la cara de Rubén Brines. Sea como fuere, el encuentro entre estos recién ascendidos tuvo la impronta de un juego tosco y con pocas concesiones a lo estético. Ante eso, Mikel Álvaro se pavimentaba su particular autovía en banda derecha. El euskaldun continúa apareciendo como el más regular de los groguets. Y tiene mérito, siendo de los que atacan. En una de éstas logró pillar despevenidos a su par Galindo y al central Raúl Muñoz, adentrándose hacia territorio comanche. Allí le esperaba Álvaro Campos, quien supo denenerle el disparo a quemarropa. El cancerbero de Mislata firmó un encuentro de notable, acrecentado con otra intervención en la que desvió a córner un chutazo de Juan Carlos, instantes después. Al poco el árbitro daría pasaporte a Gregory en la ya citada accióndejando a la grada aún más fría.
Tras el descanso
Al poco de comenzar la segunda mitad Dani se tornó en un estilete en el costado siniestro. Tan dañino fue el extremo alcoyano que Galindo acabaría por derribarle en el minuto 50 y en el 53: Dos tarjetas amarillas y lance equilibrado de nuevo en cuanto a contendientes.
En ese momento Lema lo tuvo tan claro como Aparicio. El vigués ponía en el campo a dos delanteros, Migue y Martín Prest, y el adiestrador blanquinegro optaba por reforzar la barricada, dando entrada a Gonzalo y Fuentes. Aparicio ganó el pulso, pues el Ontinyent supo poner el palo entre la rueda del juego dianense. Es más, los visitantes minimizaron uno de los principales recursos del Dénia en las segundas partes: El arreón de fuerza por las bandas y también a través de un fútbol directo. A destacar una falta lanzada por Prest que blocó bien Álvaro y un cara a cara entre Rafa Belda y Paco que, esta vez sí, el portero supo contener deteniendo el duro remate. Con todo, el Nou Camp no volvió a ser el fortín que se espera y el Ontinyent se llegó los tres puntos.