AGENCIAS. LONDRES
E
l español Juande Ramos hizo vibrar las gradas de Wembley al lograr ayer la Copa de la Liga para su equipo, un Tottenham Hotspur pletórico y lleno de creatividad, que arrebató el título al Chelsea, otro de los grandes de Inglaterra que sucumbe a las artes del manchego.
Esta victoria, sellada en la prórroga a cargo del ex madridista Jonathan Woodgate, a quien Ramos fichó el pasado enero, pone el broche dorado a la irrupción del técnico español en el panorama futbolístico británico.
Ayer Juande inscribió su nombre en los libros sagrados del club del noreste de Londres, donde recaló hace unos 4 meses para dar la vuelta a los esquemas de los "Spurs" y dibujar el borrador de un nuevo equipo, que ayer logró su primer título desde 1999.
Que la ocasión era especial para esta plantilla quedó patente desde el silbato inicial. Con un juego ordenado, abarcando todas las esquinas del campo, muy al gusto de su entrenador, fueron los pupilos de Juande los que protagonizaron las primeras llegadas al área del Chelsea.
El Tottenham se recreó en el dominio de la pelota hasta el punto de acorralar, casi, en este comienzo copero, el área del conjunto de Avram Grant.
Frente al comienzo más que notable del equipo de Ramos, a los "Blues" les faltó inventiva y convicción en un primer acto en el que apenas dispusieron de ocasiones. Y quizá por eso dolió tanto que fuera el Chelsea el que se adelantase en el marcador.
El paso por vestuarios no hizo reaccionar a la formación de Ramos. Quizá les faltó el recordatorio de la importancia del "aspecto psicológico" del juego, tal y como insiste su entrenador. Sin embargo, unas manos dentro del área del zaguero Wayne Bridge, dieron un respiro al técnico español, al pitar el árbitro un penalti a favor de los "Spurs", que transformó el búlgaro Dimitar Berbatov (m.69);.
El gol del empate cambió la dinámica de la segunda parte. Antes de la prórroga, los "Spurs" volvieron a poner a sus aficionados en vilo con un potente remate de Keane, de chilena, a un pase de Woodgate. Y fue precisamente ese jugador el héroe por casualidad para la plantilla de White Hart Lane, al anotar aprovechando un rechace de Cech, que chocó con la cabeza del defensa en el tercer minuto de la prórroga. Ramos, ayer, se apuntaba el placer de arrebatarle este trofeo a un peso pesado.