EFE. LOS ÁNGELES
E
l pívot español Pau Gasol lideró la anotación de los Lakers con 23 puntos para llevar a su equipo a una clara victoria, la séptima consecutiva, en el derbi de Los Angeles sobre los Clippers. El jugador catalán firmó 23 puntos (7/11 en tiros de campo y 9/11 desde la línea de personal);, 5 rebotes, 6 asistencias y 3 tapones en los más de 33 minutos que estuvo sobre el parquet del Staples Center. En su primer derbi, el de Sant Boi acaparó todo el protagonismo por delante de Kobe Bryant y Lamar Odom, que escoltaron a Gasol con 17 y 20 puntos (además de 10 rebotes en el caso del alero);, respectivamente.
El ala-pívot español Pau Gasol pudo mostrar de nuevo su alegría y felicidad no sólo por el buen juego que desarrollo sobre el campo sino por haber conseguido de nuevo otro triunfo después que Los Angeles Lakers ganaron 113-95 a sus vecinos de los Clippers.
"Me siento muy bien, contento y satisfecho por como me siguen saliendo las cosas dentro del campo y especialmente al equipo", comentó Gasol, que con 23 puntos, seis asistencias y cinco rebotes fue el máximo encestador de los Lakers.
Desde que Gasol fue traspasado por los Grizzlies de Memphis a los Lakers, su nuevo equipo tiene marca de 9-1 y con él jugando es de 8-1 para ayudarles a conseguir la racha de siete triunfos consecutivos. "Como es lógico nada de lo que estoy viviendo aquí me había sucedido en mi etapa con los Grizzlies", reiteró Gasol. "Ahora todo es diferente para mí y mi rendimiento en el campo".
Gasol, que jugó 34 minutos, fue el líder que dirigió el ataque balanceado de los Lakers, que tuvieron a seis jugadores con dobles cifras. Al valorar la marcha triunfal que tienen los Lakers, 11 triunfos en los últimos 13 partidos, Gasol reconoció que era una situación muy favorable. "Obviamente, nos encontramos en una situación excelente, no tanto por la estadísticas sino porque jugamos muy bien, tenemos confianza como equipo y además contamos con las armas que nos permiten ser un equipo ganador".
Por su parte, el técnico de los Clippers, Mike Dunleavy fue quien sufrió ayer en sus carnes la llegada de Gasol a los Lakers, lo que ha convertido a su equipo en un bloque "muy difícil de parar", porque "la llegada de un jugador así, obliga a otro 2 contra 1 como ya sucedía con Kobe, y entonces te machacan desde fuera".