P. S. SANTA COLOMA
El entrenador del Alcoyano, José Bordalás, tuvo que soportar ayer el mal comportamiento de un sector de la afición, como le ocurriera anteriormente con el Alicante.
Al término del encuentro realizó un auténtico alegato en favor del Partido Popular en plena campaña electoral de cara las elecciones del próximo 9 de marzo. "Me escupieron e insultaron y al final los Mossos d'Escuadra acabaron denunciándome. Va en consonancia con la política de este país, los delincuentes están en la calle y las personas honradas y trabajadoras son las que salen perjudicadas. Está es la política del presidente del Gobierno y todavía hay ingenuos que piensan en votarle", afirmó el entrenador alicantino.
Bordalás fue más allá y aseguró: "Tengo muy claro a quien voy a votar y deberían pensarlo la mayoría de españoles".
En lo deportivo admitió que "anímicamente no hemos estado bien. Curiosamente, nos hemos venido abajo a raíz del empate", dijo.
Bordalás vio como su equipo caía ayer lejos del campo de El Collao por primera vez desde que aterrizará en el banquillo del Deportivo Alcoyano, allá por el mes de octubre.
Para ser exactos, el ex entrenador del Hércules y del Alicante, sancionado por acumulación de tarjetas, delegó la dirección del equipo en el segundo de a bordo, Eduardo Pérez, y permaneció en la grada, muy cerca del banquillo visitante.