LUCAS V. BELMAR. ENVIADO ESPECIAL A SORIA
El líder dominó al conjunto alicantino y con su nueva victoria le condenó a una más que previsible travesía por el desierto hasta final de temporada, ya que los puestos de ascenso quedan ya a ocho puntos y el único objetivo sensato es pelear por los 50 que dan el billete de la permanencia.
El Hércules tuvo ocasiones para inquietar a su rival, pero el Numancia es un equipo infinitamente más y mejor trabajado y que se adueñó del balón en la segunda parte. Eso sí, el colegiado Hevia Obras les regaló un penalti que detuvo Unai Alba, mientras que el 2-1 llegó en una acción desafortunda, ya que César desvió la trayectoria del lanzamiento de Unai Alba. ¿Tuvo el Numancia la suerte del campeón? Es probable, pero también quedó de manifiesto que es líder por méritos propios y que sus jugadores se mueven a las mil maravillas sobre el tereno de juego, algo de lo que no puede presumir Goikoetxea, ya que el Hércules juega a impulsos, improvisadamente y a expensas de la inspiración de Tote. El mediapunta fue, con diferencia, el mejor blanquiazul, pero su técnico le sustituyó apenas un minuto después de dar un asistencia espectacular a Rubén Navarro que pudo suponer el 1-2. Incomprensible su salida del campo para dar entrada al peruano Mariño.
Gustó el Hércules en la primera parte y sólo una soberbia intervención de Núñez impidió que Tote marcara el 0-1 a tres minutos del descanso. En la segunda mitad cambió el guión y el choque se puso de cara para los locales desde el inicio. Hevia Obras les regaló un penalti en el minuto 49 por supuesta falta de Juanma sobre Carmelo y el ex herculano desaprovechó la ocasión porque Unai le adivinó la dirección del lanzamiento.
Aún así, el dominio era soriano y poco después llegó el 1-0 tras un gran centro del lateral Beranguer desde la derecha que remató muy bien de cabeza Toché. El Hércules no daba señales de vida, pero logró empatar gracias a un saque de esquina que remató Diego Jaume de cabeza en el primer palo.
El partido pudo cambiar en una clarísima ocasión de Rubén Navarro, a pase de Tote, pero el ariete definió demasiado alto ante la salida de Núñez. El líder no perdonó un minuto después y un disparo desde la frontal de Julio Álvarez sorprendió a Unai Alba tras golpear en la espalda de César. El partido se acabó en ese minuto 67, ya que Goiko hizo dos cambios incomprensibles y el árbitro expulsó de manera sonrojante a Ion Vélez en sólo 19 minutos y sin dar una patada.