EFE. LA CORUÑA
El Deportivo de La Coruña tomó un nuevo impulso en su lucha por la salvación, tras imponerse por 2-0 a un apático Espanyol, que no remonta y prolonga su pésimo comienzo de año, en un encuentro en el que los gallegos recuperaron a Angel Lafita, que dotó a los blanquiazules de la profundidad que tanto necesitan.
La entrada en el once inicial del sueco Christian Willhelmsson, del meta Aouate, y del aragonés Ángel Lafita, surtió el efecto deseado por Miguel Angel Lotina, y el Deportivo de La Coruña recuperó la alegría.