VÍCTOR M. VICTORIA
A José Carlos Granero se le presenta ante sí un problema que muchos quisieran. El Alicante de circunstancias que ayer alineó en el Rico Pérez venció, convenció y goleó al Terrassa, rival directo en la lucha por jugar la promoción de ascenso. Cierto es que el duelo quedó condicionado por la expulsión del guardameta visitante al comienzo del mismo, pero los celestes ofrecieron muy buenas sensaciones y algunos futbolistas, como Roberto Álvarez o Catalá, demostraron que pueden y deben tener más peso en el esquema del preparador.
No era ni mucho menos fácil la tesitura que afrontó el Alicante. Mermado por las bajas de Azkoitia Tito, Urbano y la de última hora de Luis Gil, cuatro hombres fijos en la libreta de Granero, la visita de uno de los pesos pesados del grupo se antojaba más complicada de lo que finalmente resultó. El resto de resultados, además, resultaron muy propicios para los alicantinistas, que siguen instalados en la segunda plaza y ahora aventajan en cuatro puntos a su última víctima que es el quinto clasificado.
La victoria de ayer, además, supone la tercera consecutiva como local, si bien ésta última, a diferencia de las dos precedentes, resultó producto del buen juego y no tanto de la efectividad ante la portería contraria.
Además, volvió a quedar de manifiesto que con dos delanteros el equipo se siente mucho más a gusto, más amenazante, gracias en parte a la excelente compenetración que existe entre Joan Tomás y Borja. El delantero madrileño vio por fin portería, otra de las noticias positivas junto a la citada recuperación de Roberto Álvarez y Catalá y la aportación de Capi, soberbio cuando saltó al césped en la segunda mitad. La esperada recuperación del mediapunta asturiano es cada vez más una realidad y su participación se antoja decisiva para los intereses del equipo en la lucha por el ascenso.
Las sensaciones del Alicante fueron buenas desde el principio. Muy pronto Joan Tomás provocó la expulsión de Aure tras driblarle sobre la frontal del área. La acción, además de la tarjeta roja, significó un penalti que Cañadas, tan combativo como impreciso, envió al poste. Con ochenta minutos por delante en superioridad numérica, los celestes se armaron de paciencia y, poco a poco, fueron generando ocasiones de peligro. Primero Joan Tomás probó los reflejos de Toni Alonso, que ingresó en el campo tras la expulsión de Aure, y después Borja, David Malo y Cañadas capitalizaron opciones sin acierto.
El Terrassa sólo fue capaz de generar peligro en las acciones aéreas, nada más. Tras el descanso el dominio local se acentúo. El gol era cuestión de tiempo, y así sucedió. Catalá empaló un balón desde la frontal, Toni Alonso no atajó y dejó muerto el esférico dentro del área, y Borja, en el sitio oportuno, besó la red con un disparo fuerte que celebró junto a Granero por la confianza que le ha prestado domingo tras domingo.
La diana calmó los ánimos de los celestes y el segundo gol del Alicante no se hizo esperar. Álvaro ejecutó un saque de esquina y Germán, libre de marca, hizo caer el segundo. El central andaluz, que festejó en el gol su futura paternidad, rayó a gran nivel durante toda la cita, y dejó claro que su última actuación en El Clariano fue fruto de una mala tarde, nada más.
La inmediata expulsión de Carroza dejó el envite visto para sentencia y dio paso al festival de Capi, que marcó dos goles de bandera y volvió a dejar patente que, hoy por hoy, es uno de los futbolistas de más calidad de toda la Segunda División B. En ambos goles culminó co maestría dos buenas jugadas de equipo, la primera tras un excelente contragolpe del ataque celeste, la segunda tras una excepcional combinación con Fernando Béjar, que hizo las veces de mediocentro cuando reemplazó a un práctico y resolutivo Roberto Álvarez.
El broche de oro a una tarde perfecta fue el debut del canterano Cristian en el Rico Pérez, que mostró muy buenas maneras el tiempo que participó y al que Granero auguró más oportunidades en el último tramo de Liga.
Y así murió una cita que sirve de reivindicación para algunos futbolistas y que deja el interrogante abierto de si Granero mantendrá la confianza en los ayer vencedores o, por contra, devolverá el protagonismo a los ausentes. Un termino medio entre ambas opciones se antoja la más beneficiosa de las soluciones.
ALICANTE 4: Unanua; David Malo, Germán, Ricardo Cavas, Catalá; Álvaro, Roberto Álvarez (Fernando Béjar m.67);, Alan, Cañadas (Capi m.57);; Borja y Joan Tomás (Cristian m.73);.
TERRASSA 0: Aure; David Martínez (Toni Alonso m.10);, Dani Marín, Zafra, Julio de Dios, Boniquet, Jordi Martínez (Deus m.75);, Carroza, Carrión, Ramírez, Giri.
GOLES: 1-0, m. 55, Borja; 2-0, m. 64, Germán; 3-0, m. 71, Capi; 4-0, m. 81, Capi.
ÁRBITRO: López García (canario);. Amonestó con tarjeta amarilla a Joan Tomás y Germán por el Alicante, y a Zafra y Guiri por el Terrassa. Expulsó con roja directa a Aure (m.8); y Carroza (m.68);.
ESTADIO: Rico Pérez, 1.200 personas.