J.FERNÁNDEZ/REDACCIÓN
La gimnasta alicantina Jennifer Colino anunció ayer su retirada de la competición, a sus 22 años, aquejada de una lesión en la espalda de la que culpa al "duro entrenamiento" al que fue sometida en el Centro de Alto Rendimiento Joaquín Blume de Madrid y a los servicios médicos de la Federación Española, a los que acusa de no haberle diagnosticado hasta 2007 la gravedad de una lesión que se le localizó en 2003.
La gimnasta alicantina dijo sufrir desde hace un año "un desgaste en la vértebra L1, la cual mantiene un ligero contacto con la médula espinal". Leyó un comunicado en el que apuntó que esta lesión se le produjo "por el duro entrenamiento" al que se ha sometido en el Centro de Alto Rendimiento. "Una de las cosas que más me ha decepcionado de este deporte es el pésimo servicio medico que esta Federación tiene". "¿Cómo puede ser que un deportista de elite se lesione bajo su disciplina y su Federación no le otorgue unos servicios mínimos para el cuidado y mantenimiento de mi espalda? ¿Cómo puede ser que en el 2003 se me localice la lesión y hasta el 2007 no me avisen de mi gravedad y no se me pusiera una terapia esos años? ¿Cómo puede ser que a día de hoy esté esperando una resonancia magnética que dijeron de hacerme como seguimiento de la lesión en junio del 2007?, se pregunta Colino.
La alicantina afirma sentirse "decepcionada y humillada" ya que, después de "darlo todo" por la gimnasia, considera que: "una vez lesionada me retiran, me dan una patada y me dejan en la calle sin nada". Colino tuvo un recuerdo irónico hacia su club, el Club Atlético Montemar, "por la más mínima atención y por ni si quiera haberse dignado en llamarme para saber como me encuentro, ni apoyarme en los malos momentos".