JULIÁN PALOMAR
David Vidal analizó ayer, durante una hora, en el vestuario con la plantilla la derrota sufrida en A Malata ante el Racing de Ferrol. Los jugadores estaban citados a las once horas y no salieron al campo anexo al Martínez Valero hasta las doce y cinco para realizar el primer entrenamiento de la semana. Resultaron 65 minutos muy intensos en los que se repasaron todos los errores cometidos en tierras gallegas. "No hay ningún tipo de conflicto en el vestuario, sólo he querido dejar claro que es necesario afrontar de cara los problemas que tiene el equipo, y corregirlos, si se quieren solucionarlos de cara al futuro más inmediato", comentó el técnico franjiverde cuando salía del vestuario a trabajar con sus futbolistas. Por cierto, que mientras el preparador físico Vidal Mateo fue el primero en aparecer, el técnico lo hizo en últimos lugar y dialogó con la prensa allí presente.
El técnico insistió en que su obligación era la de analizar los errores ya que "de medio campo para adelante no estuvimos bien y alguno tuvo actitud cero". Unas palabras que corroboran tanto lo dicho ayer a los futbolistas en el vestuario como lo que comentó en A Malata, donde confirmó que "por este camino no vamos a ningún sitio. Se denomina actitud a la predisposición de un individuo hacia el trabajo y a varios de mis jugadores les faltó actitud y personalidad".
Vidal ya se lo dijo a sus futbolistas durante el partido ante el Racing de Ferrol según lo reflejaba la prensa gallega desvelando frases como: "No vamos a ganar así. No se están ganando el sueldo", gritaba Vidal hacia su banquillo. "No os acordáis de nada de lo que digo", repetía a sus suplentes.
A los 20 minutos empezó a gritar a su gente: "No os confiéis". Su paciencia tocó fondo cuando Chino Luna remató alto prácticamente a puerta vacía, y golpeó la valla de tribuna. Desde la grada se le escuchaba con tal nitidez, que al rato le picó un espectador con el latiguillo del "David, ¿por qué no te callas?".
Luego, en la sala Prensa recordó su larga etapa de experiencia en la elite. "Ya les dije en el descanso: van a llegar una vez y nos van a hacer un gol. Y pasó. Porque llevo 25 años entrenando".
Ahora, con el paso de las horas, tanto el técnico como los jugadores pretenden hacer borrón y cuenta nueva y de hecho ayer se fueron ayer a comer a un restaurante cercano a Torrellano para unir criterios y mirar el futuro con una dinámica positiva. En una palabra, hacer piña, ya que ahora llega un calendario que da miedo: Real Sociedad, Celta, Nàstic de Tarragona y Málaga.
Amaya y Vega
Iván Amaya no dudaba en afirmar que "el entrenador es el jefe y el que lleva la nave. Sus palabras están encaminadas a motivar al grupo y no nos lo estamos tomando mal. Nosotros estamos con él. Sabe que el partido ante la Real es complicado y desea que salgamos enchufados".
Su compañero Vega también se expresó en esa dirección. "Todo es bueno para mejorar al equipo. No hay que darle más vueltas a la derrota en A Malata. No hay problemas. El técnico tiene su opinión y nos ha hecho saber que no puede volver a ocurrir. Cada uno que se mire así mismo y los fallos que pudo cometer, para que no vuelvan a reproducirse".
Finalmente, el presidente del Elche, José Sepulcre, también quito hierro a las palabras de David Vidal en la sala de Prensa de A Malata y dice que "todo el mundo lo conoce y maneja a su plantilla con puño de hierro y guante de seda. Sus futbolistas saben como es y destacan que siempre es justo con ellos. Pienso que no quiso ofender a nadie. Siempre va de cara y algo vería mal para decir lo que dijo".