V. M. VICTORIA
L
a derrota ante el Ontinyent el pasado domingo ha dejado secuelas en el Alicante. José Carlos Granero pierde de una tacada a Urbano Santos, Jorge Azkoitia y Tito, que no podrán vestirse de corto ante el Terrassa (domingo, 17 horas); por sanción. Por ello, dos futbolistas que hasta ahora no han tenido la confianza del técnico, como Roberto Álvarez y José Manuel Catalá, se perfilan como titulares en la próxima cita. Ambos pasarán del olvido al once inicial en sólo una semana.
El centrocampista segoviano formará, en principio, dupla en el mediocentro con Alan Baró, al que Granero no podrá reconvertir en central por la falta de efectivos en la medular. No existe otra posibilidad, después de que el club celeste descartara ayer presentar un recurso a la segunda tarjeta amarilla que vio Azkoitia, salvo que el técnico varíe el esquema táctico o ubique a Antonio Cañadas en el doble pivote, recurso que ha utilizado en alguna ocasión aislada. Roberto Álvarez acumula varias semanas entrenando con el resto de sus compañeros tras superar una lesión de más de dos meses, si bien el preparador no lo ha incluido todavía en la convocatoria. La última vez que se vistió de corto fue el 14 de octubre ante Ibiza, hace ya casi una vuelta entera de campeonato.
La inclusión de Catalá en el lateral izquierdo también parece segura, toda vez que Ricardo Cavas se desplazará al eje de la defensa por las bajas de Urbano y Mario. El lateral izquierdo disputó en el Bernabéu, el día 2 de enero, sus últimos minutos de la temporada y ha alternado partidos en el banquillo con la grada.
Mal bagaje
El Alicante ha sumado siete puntos en los seis primeros partidos de la segunda vuelta, lo que implica que ha dejado de ganar nueve puntos respecto a los que lograra en el mismo tramo de competición en la primera mitad. El conjunto celeste, en las seis primeras jornadas del campeonato sumó dieciséis de los dieciocho puntos posibles, en la que ha sido la mejor racha de resultados del equipo en lo que va de Liga. Sin embargo, el Alicante no ha podido repetir en el arranque de la segunda vuelta.