V. FUSTER
El Benidorm lleva una racha de tres encuentros consecutivos sumando de tres en tres, y lo que es más importante sin encajar ningún tanto, que parecía ser la gran asignatura pendiente. Hay que tener en cuenta que los benidormenses tuvieron un espectacular arranque de temporada, sumando cuatro victorias y tres empates en las siete primeras jornadas. Una situación que se desmoronaba como un castillo de naipes en las 9 jornadas siguientes donde sólo se sumaban tres puntos.
Ayer, el técnico benidormense era cauto en sus manifestaciones. "Ya no quiero hacerme muchas ilusiones, porque el equipo ha pasado de una racha fenomenal a otra increíble de malos resultados. Sólo nos queda pensar partido a partido, tratar de sumar en nuestra próxima salida e ir haciendo hueco respecto a los equipos de la zona baja. Una vez que consigamos estar a salvo, pensarmos en la Copa del Rey y en otros objetivos". El principal hándicap del equipo es una plantilla tremendamente reducida. "Hay que pensar que tenemos únicamente 19 jugadores, incluido un juvenil en la misma y que seguro que tendremos bajas por sanciones y lesiones, esperamos que nos respeten las lesiones y que las sanciones lleguen de forma escalonada", acabó diciendo el técnico benidormense.