JULIÁN PALOMAR
El Villarreal está siguiendo en las últimas jornadas al meta franjiverde Wilfredo Caballero. El hecho de que la escuadra castellonense esté estudiando la posibilidad de vender a final de esta campaña a Diego López ha provocado que esté rastreando en el mercado un meta para la próxima campaña. El ex portero del Real Madrid, el lucense está en el punto de mira tanto de equipos de la Premier League, entre ellos el Tottenham de Juande, como del Calcio italiano.
Entre los que más gustan en la entidad que preside Fernando Roig para sustituir a Diego López está el cancerbero argentino del Elche y de hecho el pasado domingo un técnico del Villarreal estuvo presenciando el encuentro ante el Sporting en el estadio Martínez Valero.
Las arcas del club ilicitano no pasan por sus mejores momentos y su traspaso podría venir muy bien para pagar las deudas más perentorias, aunque en estos momentos tanto el Elche como el propio meta tratan de centrarse en la actual competición en la que se está luchando por ascender a Primera División. Anteriormente, equipos como Real Zaragoza y Valladolid también se han interesado por el argentino.
La gran temporada que está realizando no está pasando desapercibida y aparece en la libreta de muchos de los secretarios técnicos de la máxima categoría.
Wilfredo Caballero acaba contrato en junio de 2009, aunque en el club se afirma que el Elche tiene la opción de retenerlo un año más de manera unilateral, según una cláusula que figura en su contrato. El cancerbero argentino llegó a la entidad ilicitana en la temporada 2004-2005 con la medalla de oro de la Olimpiada de Atenas colgada sobre su pecho tras firmar por cuatro temporadas. Se incorporó tarde al equipo y Uribe puso bajo los palos a Unanua. Caballero sólo jugó diez partidos en esa primera campaña.
En la 2005-2006, regreso a su país por motivos personales y estuvo cedido en el Arsenal de Sarandi. A su vuelta al conjunto ilicitano, para iniciar la campaña 2006-2007, se le revisó el contrato y como en la anterior temporada no había jugado en el club franjiverde se pactó añadir una temporada más en contraprestación por haberle dejarlo marcharse a Argentina. En ese momento, ante la amenaza de una denuncia en la FIFA, el Elche pagó los 300.000 dólares que se le adeudaban a Boca Juniors por su traspaso. Se abonaron en el mes de agosto 150.000 dólares y el resto se pagó en dos plazos de 75.000 dólares, uno en noviembre y otro en enero. En aquel momento se dudó en pagar esas cantidades ya que no se estaba seguro de su rendimiento. Al final se dio el paso adelante conscientes de que de lo contrario se perdían los 300.000 dólares que hasta ese momento se habían pagado por su fichaje. Se acertó en la decisión.
El traspaso lo pactó el entonces director deportivo del club ilicitano, Alberto Candela, en 600.000 dolares. Candela hizo una apuesta por este futbolista después de verlo jugar en Argentina varios partidos con Boca Juniors. Se abonó la mitad y cuando José Sepulcre tomó las riendas del club comprobó que su antecesor en la presidencia, Ramón Sánchez, no había pagado lo que restaba y tuvo que pactar con su club de origen el pago de las cantidades citadas para evitar que la FIFA le quitara al jugador y regresara a Argentina.
Apuntar que el cancerbero franjiverde pertenece en un 80 por ciento al Elche CF y, el otro 20 por ciento es del Boca Juniors de Argentina.