V. M. VICTORIA
S
iete días después de su primera derrota a domicilio de la temporada, el Alicante precisa hoy de un triunfo revitalizador para no congestionar la zona noble. José Carlos Granero, técnico celeste, apostará por toda su artillería para doblegar al Miapuesta Castelldefels y evitar por primera vez dos tropiezos consecutivos en el presente curso.
El Alicante vive desde hace semanas en un estado de calma relativa. Sigue instalado en la segunda posición, dispone de tres puntos de distancia con el quinto clasificado, pero el fuerte ritmo que imponen los perseguidores -como Orihuela, Terrassa o Lleida- y el tropiezo en el Camp d'Esports obligan a no dar más concesiones, al menos después de consumarse la primera criba en la clasificación.
El técnico celeste considera por ello de una importancia capital el actual tramo de competición y, por este motivo, declina dar descanso a los jugadores más cargados de minutos. De este modo, se vislumbran pocos cambios en el equipo titular. Sólo Tito parece que recuperará su puesto en la medular en detrimento de Alan, mientras Capi se perfila como recambio del sancionado Cañadas tras el regreso de Joan Tomás. Granero, que no ha dado pistas durante la semana, tiene también las opciones de Álvaro, Fernando y Bosque, de nuevo convocado, para parchear la ausencia del murciano, que verá el partido desde la grada junto a Roberto Álvarez, Catalá y Mario.
El Alicante tendrá ante sí un conjunto, el catalán, que vive un momento dulce desde que navega de la mano de Jordi Vinyals. Acumula seis partidos sin perder, saldados con tres victorias y tres empates, que le han alejado de los puestos de descenso. Son baja Banal e Isma Porcel aunque no Aritz, finalmente apto.
Clave para el triunfo será recuperar la efectividad goleadora de citas anteriores en el Rico Pérez, pues de los últimos cuatro partidos el Alicante sólo ha sido capaz de ver portería en uno de ellos, ante el Villajoyosa. La fiabilidad defensiva por contra sigue siendo máxima y el equipo continúa siendo el menos goleado.