L. V. B.
Subirats afirmaba ayer sentirse "tranquilo" pero no tiene muchos motivos para estarlo. Su crédito está agotado y sólo depende del tiempo que tarde Enrique Ortiz en convencer a Dani Barroso para que abandone el Castellón, club con el que tiene todavía una temporada más de contrato.
El ex director deportivo del Alicante y ex jugador del Hércules insistió ayer en que no ha recibido ninguna propuesta oficial por parte del Hércules y aseguró que se debe al Castellón. En este sentido, Ortiz es quien debe mover ahora ficha y tratar de cerrar por la vía rápida su vínculo con Barroso para evitar una situación emabarazosa para éste en el club albinegro. Barroso recibió ayer numerosas llamadas desde la capital de la Costa Blanca, pero a todas contestó con el mismo discurso. Si el Hércules le quiere, debe plantearlo de manera seria e intentar llegar a un acuerdo con el Castellón. De hecho, durante la jornada de ayer se esperaba una reunión entre Ortiz y el técnico vasco, pero no se produjo porque Barroso insiste en que las cosas deben realizarse de manera seria y respetuosa con todas las partes, fundamentalmente respecto al Castellón y a Subirats, con contrato vigente en el Hércules. La intención de Barroso y del máximo accionista herculano es que la incertidumbre no se prolongue durante esta semana, sino que el capítulo se cierre cuanto antes, para bien o para mal.
Por su parte, Subirats se enteró ayer por los medios de comunicación de que su crédito está agotado. Afirmó sentirse "tranquilo" y dijo que sólo le preocupaba el encuentro del domingo en Albacete.
El director deportivo tiene también claro que su contrato acaba el 30 de junio y que no se plantea dimitir porque el equipo todavía tiene a su alcance cumplir el objetivo de la temporada: pelear por el ascenso. Los máximos accionistas no comparten esta opinión ya que consideran que el cuerpo técnico necesita una bocanada de aire fresco y un nuevo proyecto.