JULIÁN PALOMAR
E
l centrocampista del filial del Elche, Mathieu Pecastaing, es el tercer canterano en debutar con la primera plantilla en Segunda División esta temporada, ya que Samuel, que se ha hecho con un puesto en el once de Vidal, lo hizo en el penúltimo encuentro de la pasada campaña disputado en el Martínez Valero ante el Castellón.
Raúl Fuster se estrenó en el primer duelo de Liga ante el Albacete como titular, posteriormente le tocó al turno al juvenil Álvaro, que debutó en Anoeta frente a la Real Sociedad y, el pasado domingo, tomó la alternativa Mathieu, dejando en el banquillo a un jugador veterano y contrastado, el uruguayo Walter Fabián Coelho. No se lo pensó mucho el gallego para tomar esta decisión. "La incorporación de Mathieu y de la gente joven de la cantera es una muestra de que a David Vidal no le tiembla el pulso. Él siempre hace lo que cree mejor para el equipo y pone, como suele decir, a los que mejor están para, por sus características, afrontar un determinado partido", argumenta José Sepulcre, presidente del club.
"Tiene total libertad para hacer lo que crea conveniente, como máximo responsable de la plantilla que es. Mathieu, contra el Numancia, lo hizo muy bien", concluye el dirigente.
Mathieu llegó al Elche la pasada campaña procedente del filial de Niza francés. Estuvo en el Elche ilicitano hasta que se fue cedido al Benidorm, donde no tuvo muchas oportunidades. "Me llevó un entrenador y a las pocas semanas de llegar lo cesaron. El nuevo apenas contó conmigo y me tuve que volver al filial del Elche", comenta el centrocampista.
No realizó la pretemporada con el primer equipo en Galicia, pero a la vuelta Vidal lo pasó al primer equipo para que entrenara. "Tuve alguna oferta de Segunda División B pero preferí quedarme y seguir aprendiendo de los profesionales. Debuté en el partido de Copa ante el Betis y, el domingo, tuve la oportunidad de hacerlo en Liga ante el Numancia", relata.
Mathieu agradece "la oportunidad que me ha dado Vidal" y espera no defraudarle. "En Soria lo hice regular y soy consciente de que tengo que seguir trabajando mucho. El ritmo es muy diferente y en la segunda parte estaba ya muy cansado".
El futbolista galo afirma que "el técnico me dijo antes de saltar al campo que hiciera en el campo las cosas fáciles, que fuera rápido a la hora de pasar el balón y así traté de hacerlo. Al final del encuentro me dijo que había dado suerte al equipo".