V. M. VICTORIA
E
l Alicante no arroja la toalla, pero a falta tan sólo de 24 horas para que expire el mercado de invierno sigue sin cerrar el fichaje de un delantero y las opciones son cada vez más reducidas. El reiterado deseo del técnico celeste, José Carlos Granero, de reforzar la plantilla con un ariete no parece que vaya a cristalizar.
Al menos a eso apunta la situación actual, aunque en el mundo del fútbol, en cualquier caso, nada se puede dar por cerrado antes de tiempo. Ayer, Felipe Ferrándiz admitió de las dificultades para encontrar un delantero que cumpla el minucioso perfil que se busca para apuntalar el juego ofensivo del equipo, es decir, un futbolista contrastado, con fortaleza física y, sobre todo, rematador.
"Ahora mismo veo complicadísimo que podamos fichar a un delantero", declaró el secretario técnico, que precisó que los dos frentes abiertos ?-uno por un jugador de Segunda División y otro de Segunda División B- se encuentran en punto muerto. "No damos nada por descartado, pero va a resultar muy difícil que se produzca".
"Si hubiésemos querido firmar por firmar no habríamos tenido problema, pero buscamos algo que complemente a lo que ya tenemos y nos ofrezca garantías", concluyó Ferrándiz.
David Karanka y Moisés García han sido los dos delanteros por los que más ha pujado la secretaría técnica, pero el primero prefirió marcharse al Real Unión de Irún y el segundo optó por no moverse del Polideportivo Ejido tras la destitución de Luis César.