P. SESERINO
La expedición blanquiazul se encuentra desde ayer en Castelldefels, lugar de concentración habitual por tierras catalanas, convencida de prolongar hoy contra el filial del Espanyol los buenos resultados obtenidos lejos de El Collao desde la llegada de Bordalás y disponer así de una nueva oportunidad para escapar de los temidos puestos de descenso.
El Deportivo permanece invicto en los desplazamientos desde el pasado 14 de octubre, incluido el choque copero del Camp Nou, si bien sólo ha sumado dos victorias (Castelldefels y Terrassa); en los seis compromisos siguientes. Los de Bordalás andan ávidos de tres puntos, que podrían resistirse una jornada más, teniendo en cuenta que el rival de hoy atraviesa por el momento más dulce de la temporada, como demuestra el hecho de acumular siete jornadas consecutivas sin perder.
La reparación de Perona en la punta de ataque constituye la novedad más significativa en las filas del Alcoyano, que precisa de goles para ver cumplido el objetivo de huir del retorno a Tercera División. El valenciano, ausente por sanción la pasada jornada, vuelve para convertirse en la referencia arriba, actuando Félix Prieto como segundo punta. Bordalás mantiene la confianza en la línea defensiva, mientras el polivalente Diego Jiménez podría ser el gran sacrificado para dar cabida a Perona. De confirmarse este extremo, Tonino y Luis Doménech ocuparían las bandas derecha e izquierda respectivamente, quedando reservado a Tasio y Sergio Mora el doble pivote. Burgueña, Barselleta, Pepe Moiña y Jero, éste último por lesión, han sido descartados por el entrenador alcoyanista.