J. A. SOLER
De tener media docena de porteros hace uno días a ninguno. El Hércules terminó el entrenamiento matinal de ayer celebrado en Fontcalent sin la presencia de guardametas, algo inaudito en un equipo que contaba hasta hace una semana con cuatro cancerberos profesionales -Unai Alba, Sergio Aragoneses, Toni Prats y Kossi Agassa- más dos canteranos -Efrén y Adrián Murcia-. Por diferentes causas, la plantilla finalizó la sesión preparatoria de ayer huérfano de porteros.
El único meta que acudió a la sesión matinal de entrenamiento de ayer fue el portero del filial Efrén Fernández y tuvo que retirarse de forma prematura tras sufrir una luxación en el dedo corazón de la mano izquierda. Efrén se ejercitaba a parte junto al preparador de porteros Alberto Escobar cuando en uno de los lanzamientos que debía detener el balón le produjo la lesión en el dedo. Este percance dejó el entrenamiento si portero alguno ante la ausencia de los demás. Unai Alba se encontraba en Bilbao a causa del fallecimiento de su padre. Toni Prats sigue ejercitándose en solitario, debido a los problemas de espalda que arrastra desde hace semanas y que le obligarán a pasar por el quirófano en breve plazo. Además, el guardameta Sergio Aragoneses se personó en las instalaciones de Fontcalent donde estaba citada la plantilla, pero no pudo trabajar junto al resto de sus compañeros al estar apartado del grupo por motivos disciplinarios. Aragoneses, de hecho, negocia la rescisión de su contrato con la entidad herculana.
La situación de la portería del Hércules se agrava con el paso de los días y la acumulación de incidencias. Desde hace meses, Andoni Goikoetxea no puede contar con Toni Prats a causa de unas dolencias en la espalda que pueden llevarle en breve al quirófano. Paralelamente, el club encontró la semana pasada una salida a Kossi Agassa que ha recalado en el Stade de Reims francés.