EFE
Federer siente admiración por Djokovic, uno de los seis jugadores que fue capaz de vencerle el pasado año, pero también se siente halagado por pertenecer a una pléyade histórica de grandes tenistas que forman leyenda. Y con estos dos sentimientos afronta el épico partido del viernes.
"Ha hecho un trabajo fenomenal, cuatro semifinales del Grand Slam a su edad", dijo Roger sobre "Nole", "en mi caso, nunca estuve tan cerca a esa edad. Ha mejorado mucho en los últimos años y será emocionante jugar ahora con su mejor nivel", dijo Federer.
Ante esta semifinal de envergadura, el suizo siente orgullo por mantener esa espectacular regularidad en sus actuaciones del Grand Slam y no se siente abrumado ni inquieto por los jóvenes jugadores que le acechan. "Es formidable estar tanto tiempo al frente de la clasificación y ser comparado con los grandes como Rod Laver y Sampras", apuntó el de Basilea, que lleva 209 semanas como número uno, desde el dos de febrero de 2004, y que ya ha eludido el riesgo que corrió en este torneo de perder su jerarquía.
"Me preocupa la historia, mi propio juego", dijo Federer sobre sus nuevos rivales, "pero es muy duro ganar Grand Slams, y es un camino que hay que recorrer con esfuerzo".
No se sabe si el Federer que saldrá mañana contra Djokovic será el dubitativo que estuvo tan cerca de perder contra el serbio Janko Tipsarevic, o el resolutivo que noqueó en tres sets al estadounidense James Blake en cuartos. Djokovic señaló que telefonearía a Tipsarevic para que le diera la receta y poder llevar al suizo, cuando menos, al límite.
De momento, el tricampeón del Abierto de Australia, lleva ya 19 partidos ganados de forma consecutiva en este torneo, uno menos que Ivan Lendl, y siete menos que Andre Agassi.
Djokovic, que no ha cedido un set en cinco partidos, tiene la clave. El serbio siente también admiración por Federer, pero tras vencerle el pasado año en el Masters Series de Toronto resolvió que no está tan lejos del mítico jugador.
Se han enfrentado en seis ocasiones, y Federer domina por 5-1 victorias entre las que se encuentra la de la final del Abierto de EE.UU. en septiembre pasado. El triunfo del serbio se dio en el Masters Series de Toronto en agosto.