T.C.
El delantero panameño Blas Pérez quedó oficialmente desvinculado del Hércules ayer y, a expensas de superar el reconocimiento médico, jugará en el Tigres de Monterrey, después de que se haya cerrado definitivamente una operación que parecía hecha y que el lunes se pudo ir al traste.
Blas Pérez, quien el lunes se desplazó a Madrid para solucionar asuntos burocráticos relacionados con el visado para poder entrar en México, regresó ayer a Alicante en una visita relámpago que le sirvió para firmar el finiquito con el Hércules.
El ariete volvió a viajar anoche a Madrid, desde donde, a medianoche cogió un vuelo que le llevará a México, donde se enrolará en las filas del Tigres de Monterrey.
Aunque la operación de traspaso de Blas Pérez parecía cerrada el sábado, lo cierto es que durante todo el lunes se sucedieron reuniones en el estadio Rico Pérez para solventar los flecos pendientes. Finalmente, pasada la 1.00 hora quedó cerrado el acuerdo. El traspaso de Blas Pérez dejará en las arcas del Hércules dos millones de euros, lo que implica que el club alicantino habrá ingresado 900.000 euros más de los que acordó pagar en su día por la mitad de los derechos del futbolista hace algo más de seis meses. El club ingresará 1,3 millones de euros en efectivo una vez el futbolista haya superado el reconocimiento médico, mientras que el resto del dinero lo percibirá mediante dos pagarés avalados.