V. FUSTER
El Benidorm que jugó el domingo en Montilivi exhibió dos caras totalmente contrapuestas y el técnico, Luis García, no se mordió ayer la lengua a la hora de analizar lo sucedido. "Es incomprensible que seamos capaces de ofrecer casi media hora de juego brillante, controlando perfectamente la situación, adelantándonos en el marcador, para a renglón seguido y a consecuencia de un fallo de un compañero tirarlo todo por la borda, no ser capaces de reaccionar y acabar ofreciendo una imágen lamentable".
El técnico añadió que "Emilio tuvo un mal día, pero su fallo lo pudo tener otro compañero y por ello no podemos bajar los brazos. Tuvimos que seguir peleando por tratar de levantar el resultado, porque quedaba mucho tiempo por delante". García agregó que "no voy a permitir que esto vuelva a suceder. No podemos tener estos dientes de sierra en nuestro juego porque hay jugadores que tienen la suficiente experiencia para saber lo que hacer en un momento determinado". Luis García confía en que la situación cambie a partir del próximo partido a pesar de reconocer las dificultades que puede tener puntuar en Los Arcos. "El Orihuela es un grandísimo equipo, pero tenemos que tener sobre todo una actitud diferente a la del domingo, porque ahora ya no podemos hacer otra cosa que intentar sumar para no vernos metidos en una situación peligrosa".