J. A. GALVAÑ
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avid Vidal señaló al final del encuentro que era "complicado" encontrar una explicación del desarrollo del partido. El técnico franjiverde lamentó que hubieran "muchas desgracias". "He tenido que hacer los tres cambios antes del descanso y nos han pitado un penalti que no ha sido. La falta de Fajardo es fuera del área y ha significado encajar un gol psicológico porque era el minuto 44".
El preparador gallego destacó que "empezamos bien, marcamos pronto, pero nos empataron con Rubén ya lesionado. Luego, seguimos tocando y nos hicieron el segundo que fue un buen gol. Tuve que hacer los cambios de forma precipitada por las lesiones. Quería meter a Coelho para que controlase más el juego, pero no pude". Cuando se le preguntó que, tras la lesión de Rubén, hubiera sido más lógico dar entrada a Coelho en la media punta en lugar de "Chino" Luna para mantener la igualdad numérica en el centro del campo. Vidal comentó que "no comparto esa opinión. Con empate a uno en el Martínez Valero, no podía poner a Coelho. Tenía que poner a un delantero porque luego dirían, tras perder, que el entrenador se cagó. Teníamos que llevar la iniciativa y siempre nos ha dado un buen resultado jugar con dos delantero. Además, otros jugadores como Iago no estaban en la convocatoria. Estaba lesionado y aunque hubiera estado bien, tampoco iba a venir citado. Cuando se hace un cambio se ha de pensar dónde estamos jugando, cuál es el resultado y cuánto tiempo queda. Arriesgué para ganar contra un rival que había encajado muchos goles y el equipo se vino abajo por las lesiones, no por lo cambios"
El técnico aseguró que esta victoria no debe afectar al estado anímico de la plantilla. "Es el segundo partido que perdemos en casa. Felicité a los jugadores por su trabajo. Fue un encuentro desgraciado", y consideró que los malos resultados contra los equipos de la parte baja de la tabla son una simple coincidencia. "Ha sido un día de desgracia y nada más. Se lesionaron tres jugadores de ataque antes del descanso y me sacaron las pistolas antes de tiempo. En la segunda mitad, el equipo nunca se rajó. Y también afirmó que la afición, que ayer acudió en masa, tampoco se debe desanimar. "Tenemos los pies en el suelo. Esta semana nadie sacó pecho y los jugadores entrenaron muy bien. Es un día que es mejor olvidarlo. La afición sabe que los futbolistas lo han dado todo y que hemos tenido muchas desgracias. Debe seguir apoyando igual. No ha sido un partido trampa porque sabíamos contra quien jugábamos y hemos tropezado donde nadie esperábamos".
Por último, sobre la posible llegada de un delantero como refuerzo, Vidal no quiso insistir mucho. "Nos gustaría que nos trajese uno. Sólo dije que necesitamos diez ocasiones para marcar dos goles. Es imposible ganar con tres lesionado en el primer tiempo", concluyó el técnico.