JAVIER FERNÁNDEZ
E
l colegiado anuló un gol al Torrevieja en el minuto 94 de su encuentro ante el Novelda, cuando Arrazola cabeceó al fondo de las mallas y el árbitro estimó falta ante la incredulidad del fiel público local. El tanto habría cambiado el desenlace de un partido que se ajustó al guión previsto, con los futbolistas del conjunto torrevejense luchando como jabatos en el terreno de juego y con una primera mitad muy nivelada.
En la segunda parte, los noveldenses aprovecharon el bajón físico de los salineros para acosar a un Torrevieja bregador y que nunca se rindió.
En el césped, hubo muy poco juego en el centro del campo, debido a la intensidad defensiva con la que se mostraron ambos conjuntos y al irregular estado del césped del Vicente García. El Torrevieja dejó la iniciativa a los verdiblancos, que jamás encontraron claridad de ideas en su juego ofensivo debido a la acumulación de hombres en la parcela ancha por parte de los locales, que basaron su fútbol en una buena defensa para posteriormente mandar balones arriba para que los aprovecharan Ángel Iván y Ramiro en bandas y Córcoles como referencia en punta.
Aunque no hubo buen juego ni triangulaciones, la incertidumbre mantuvo con el corazón en un puño a los aficionados de ambos equipos hasta el final, ya que a las ocasiones que forzó el Novelda en la recta final, el Torrevieja respondió con la última jugada del choque, en la que pudo concluir con un 1-0 que no hubiera sido injusto por la tremenda entrega de sus hombres, entre los que se encontraban varios del equipo filial.
Futuro incierto
Al término del encuentro, el preparador del conjunto torrevejense, Soto, reconoció que ni siquiera es segura su permanencia ni la de varios jugadores en el club, debido a la crisis económica que ha obligado a la marcha de más de diez futbolistas salineros. Para hoy lunes por la tarde hay prevista una nueva reunión entre la gestora del Torrevieja y los futbolistas para intentar continuar aportando soluciones y tratar de finalizar los mejor posible la temporada.