EFE. VALENCIA
E
l Valencia atraviesa uno de los peores momentos futbolísticos de los últimos años, ya que ni marca goles, ni gana partidos, ni ofrece una buena imagen en su juego en la Liga desde la etapa iniciada con la llegada al banquillo de Ronald Koeman.
El técnico holandés debutó en la Liga con una victoria por 3-0 ante el Murcia, pero desde entonces, el Valencia no ha vuelto a ganar y sólo ha logrado dos tantos en ocho partidos. Estos tantos fueron logrados por Silva y Zigic en el empate a dos de Zaragoza del último partido del año, con los que remontó un 2-0 adverso para igualar un encuentro que se ha convertido en un oasis en un desierto de siete partidos sin batir la meta del rival.
La ausencia de goles ha tenido la consecuencia lógica de impedir los triunfos, por lo que el equipo ha sumado tres de los últimos veinticuatro puntos en liza, merced a un balance reciente de tres igualadas y cinco derrotas. Si el Valencia no vence el domingo contra el Almería en Mestalla, igualará el último récord adverso de nueve partidos sin ganar que se produjo en la temporada 94-95 con el técnico brasileño y campeón del mundo Carlos Alberto Parreira en su banquillo.
Este registro está todavía lejos de los trece encuentros sin conocer la victoria vividos por el Valencia en la campaña 85-86, en la que descendió de categoría. A esta ausencia de goles a favor y en consecuencia de triunfos, su unen unos registros desfavorables en el capítulo de goles en contra, con trece tantos recibidos en esta serie de partidos.
A lo largo de la temporada, el Valencia ya ha perdido en cinco ocasiones por 3-0 y ha recibido 32 goles en veinte encuentros, cifra superior a la del total de algunas temporadas recientes, como las de las ligas ganadas en 2002 y 2004 con veintisiete goles en contra en toda la campaña
Al margen de su rendimiento en la Copa del Rey, en la mente de los aficionados apenas se recuerdan la reacción de Zaragoza y la segunda parte contra el Atlético.