EFE. ZARAGOZA
El Real Zaragoza, con su victoria por 3-1 sobre el Real Murcia, rompió la racha que llevaba de nueve jornadas en liga sin ganar y lo hizo en el momento más oportuno, porque el conjunto grana es un rival directo en la lucha por evitar el descenso, a tenor de cómo se encuentran ambos en la clasificación.
Los pitos que recibió el conjunto maño al inicio del partido se convirtieron en aplausos al final en lo que era, además, el debut de Ander Garitano en La Romareda en un partido en el que si en la primera mitad el conjunto local dio las mismas sensaciones que hasta hace poco, en cuanto a juego se refiere, en la segunda superó con claridad a un Murcia que pareció irse abajo físicamente ya antes de los goles para acabar goleado con claridad.
No se esperaban grandes cambios tácticos ni de jugadores en el once inicial del Real Zaragoza porque el nuevo técnico zaragocista apenas ha tenido tiempo para trabajar y por ello se encomendó al mismo bloque base aunque sí se notó una mejor actitud y una mayor capacidad de trabajo en la presión para recuperar balones, algo que se había echado en falta en la mayor parte de los encuentros disputados hasta ahora.