SANTI GRAS. EFE
Una vez completada la primera parte del campeonato, el equipo alicantino ocupa la décima posición con veintinueve puntos y se encuentra a seis del ascenso, que marca el Sporting de Gijón, tercer clasificado con 35 puntos, y con nueve de ventaja sobre el Albacete, equipo que marca el descenso de categoría.
Hace un año, mediada la temporada 2006-07, el Hércules era octavo, a seis puntos del ascenso y con ocho puntos de ventaja sobre la zona de descenso.
El equipo que dirige Goikoetxea mantiene vivas sus opciones de ascenso a Primera División, aunque ha visto como se le han complicado considerablemente por culpa, sobre todo, de sus malos resultados como local.
No en vano, el conjunto alicantino sólo ha perdido un partido como visitante, ante el Alavés, en lo que va de Liga, mientras que en su estadio ha caído en cinco oportunidades contra Numancia, Sporting, Celta, Sevilla Atlético y Elche.
En el estadio Rico Pérez sólo han perdido el Albacete, Racing de Ferrol y Gimnástic de Tarragona, además de empatar Xerez, Real Sociedad y Málaga, mientras que a domicilio el equipo ha sido capaz de ganar al Granada 74, Tenerife, Eibar y Cádiz y de empatar contra Salamanca, Córdoba, Castellón, Poli Ejido y Las Palmas.
Precisamente, los problemas que ha tenido el Hércules como local es lo que ido minando poco a poco la posición de Goikoetxea como responsable de la primera plantilla, puesto que los aficionados han reclamado la destitución del preparador vasco en el encuentro contra el Sevilla Atlético, en la jornada 20 del campeonato.
La derrota en el duelo provincial frente al Elche una semana más tarde a punto estuvo de costarle el puesto a Goikoetxea, aunque, de repente, la situación dio un giro inesperado.
Los dirigentes cargaron con mano dura contra los futbolistas indisciplinados dentro de una plantilla que durante el mercado de fichajes de invierno se va a ver renovada. Javi González y Sergio Aragoneses no cuentan, y el delantero panameño Blas Pérez ha sido traspasado al Tigres de Monterrey mexicano.
No sólo los malos resultados del Hércules ante su público han lastrado la paciencia de los seguidores y, en particular, del equipo. No en vano, tras un buen arranque de temporada en los que consiguió diez de los doce primeros puntos en juego, el equipo empezó a bajar su rendimiento.
En esos primeros compases de la Liga, los de Goikoetxea mostraron un juego ofensivo e ilusionante que, incluso, mereció aplausos del respetable en derrotas como la que sufrió contra el Sporting de Gijón (2-3);.
Pero en su afán por mejorar en defensa, el Hércules perdió peligro en la delantera y buena muestra de ello es que, todavía hoy, el defensa central César Martín es el máximo goleador del equipo (cuatro goles);, empatado con el ariete panameño Blas Pérez, quien ya no volverá a vestir la elástica blanquiazul.