EFE. VILLARREAL
El Villarreal bailó ayer (3-0); a un Valencia que ha entrado en barrena en la Liga y que ofreció una imagen de fragilidad en todas las facetas del juego ante un rival muy sólido que siempre supo a lo que jugaba y que pudo lograr una goleada mayor.
Los tres balones al palo del Villarreal y alguna intervención del alemán Hildebrand salvaron al equipo de Ronald Koeman de un mayor correctivo, en un partido en el que los valencianistas sólo pusieron en serios aprietos en un balón lejano muy peligroso de Baraja.
El Villarreal salió más enchufado que un Valencia que no se asomó por el área de Diego López, mientras que los locales, tras un aviso de Rossi que detuvo con dificultades Hildebrand, abrieron el marcador en el minuto 6, en una magnífica resolución dentro del área del francés Robert Pires tras una gran jugada colectiva.
Los locales se encontraron con el gol con la situación que más le gusta en casa: bien organizados atrás y a la espera de lanzar el contragolpe. La segunda mitad se inició con un Valencia más voluntarioso pero con la misma falta de ideas que en el primer periodo, mientras que el Villarreal se mantenía fiel a su estilo y logró dos nuevos tantos, de Capdevila y de un gran Nihat.