EFE. MELBOURNE
E
l serbio Janko Tipsarevic sometió a un durísimo castigo al suizo Roger Federer, que necesitó lo mejor de sí mismo, 39 saques directos y cuatro horas y 27 minutos de lucha para doblegar a su rival y alcanzar los octavos de final del Abierto de Australia.
Federer se impuso por 6-7 (5);, 7-6 (1);, 5-7, 6-1 y 10-8, pero estuvo tres veces a solo tres puntos de una derrota que hubiera abierto las posibilidades reales del español Rafael Nadal de convertirse en nuevo número uno del mundo, si el de Manacor ganase luego el torneo una vez eliminado el suizo.
El de Basilea sintió en sus carnes la sombra de la derrota ante Tipsarevic, un jugador que entrena ahora el español José Perlas, duro como el granito y que entre sus múltiples tatuajes lleva uno en japonés en su antebrazo derecho que dice: "La belleza salvará el mundo".
Por su parte, una jornada después de la despedida de Andy Roddick, su compatriota James Blake estuvo a punto de acompañarle, pues se acercó a solo dos puntos de la derrota ante el francés Sebastien Grosjean. El americano había perdido los dos primeros sets y estuvo abajo en el cuarto 4-1 con dos saques rotos, pero fue capaz de ganar por 4-6, 6-2, 6-0, 7-6 (5); y 6-2.
Roger Federer fue claro a la hora de hablar sobre el partido. "Ha sido increíble. Tal vez un poco raro. De hecho creo que, salvo en Roland Garros, nunca había tenido que irme hasta el quinto set en la tercera ronda de un Grand Slam. Tipsarevic ha jugado un gran tenis durante todo el partido, pero al final he logrado sobreponerme", afirmó el tenista suizo. El helvético se mostró satisfecho por hacer sido capaz de reponerse a un 2-1 en contra.