EFE. MELBOURNE
David Ferrer, Juan Carlos Ferrero y una incombustible Virginia Ruano, capaz de sobreponerse a un severo catarro y ganar dos partidos en un día, se alzaron con respectivas victorias y se situaron en la tercera ronda del Abierto de Australia.
Con fortuna, pues su rival, el argentino Juan Martín del Potro, se retiró cuando perdía por 6-3 y 6-4, Ferrer sacó adelante su partido y se ahorró mayor desgaste. El alicantino jugará ahora contra el veterano estadounidense Vincet Spadea, que necesitó de cinco mangas para imponerse al alemán Denis Gremelmayr, tras salvar tres puntos de partido.
Para Ferrero llega ahora su piedra de toque porque su rival será el argentino David Nalbandian. Sólo hicieron falta tres sets para que un Ferrero con renovadas ilusiones y bajo la tutela de su entrenador de siempre, el villenense Antonio Martínez Casacales, despachase al australiano Alun Jones por 6-4, 6-4 y 6-2.