L. V. B.
El toque de atención enviado el lunes por Javier Subirats a los jugadores corrió ayer como un reguero de pólvora por el vestuario. Los futbolistas mostraban su malestar por las críticas del máximo responsable deportivo del club y Tote, como capitán, censuró ayer al técnico valenciano.
"Nadie en la plantilla dice nada malo de los directivos, por lo que no entiendo por qué sí que ocurre lo contrario. Las cosas se tienen que decir en el vestuario y a la cara, o por lo menos así es como yo entiendo que debe funcionar un equipo", declaró Tote.
Subirats, según publicó ayer este diario, advirtió de que los futbolistas "no se iban a ir de rositas" y Tote se mostró muy dolido por esta afirmación. "Esas cosas no se pueden decir a la Prensa. Pero tampoco quiero darle más vueltas a la historia, si tengo algo que decir lo diré en el vestuario y no en un periódico", valoró el capitán Tote, quien no tuvo reparos en afirmar que esas manifestaciones "en este momento no viene bien".
Al margen de la polémica suscitada por las críticas de Subirats, Tote aseguró que tanto él como sus compañeros están "deseando" que llegue el encuentro ante el Cádiz para lograr una victoria balsámica. "Ojalá pudiéramos jugar mañana. Tenemos que empezar a ganar partidos para subir puestos y esto es lo que en definitiva todos estamos buscando", afirmó el mediapunta madrileño, que respaldó a Goikoetxea en su nueva apuesta por alinear a dos delanteros, como ya hizo frente al Elche.
"Yo no soy el más indicado para valorar eso, pero sí que puedo decir que me gusta más jugar con dos delanteros porque tenemos más posibilidad de hacer daño y, además, yo encuentro huecos más fácilmente", agregó Tote, quien, por último, no consideró un castigo viajar a Cádiz en autobús pese a que este año se han realizado desplazamientos similares en vuelos chárter.