ÁREA 11. L'HOSPITALET
o pudo empezar mejor el Villajoyosa la segunda vuelta de la Liga. Los hombres de Vicente Borge sumaron una importante victoria que no sólo les permite conseguir tres puntos que les alejan de la zona peligrosa de la clasificación, sino que además derrotan a un rival directo para evitar el descenso de categoría.
Los alicantinos fueron mejores sobretodo en el aspecto ofensivo y siempre tuvieron a raya a un voluntarioso L'Hospitalet que sumó la octava jornada consecutiva sin conocer el triunfo. El tempranero tanto de Máyor fue clave para el desarrollo posterior del encuentro pues dio mucha tranquilidad a los de ayer de negro. El segundo tanto, en los primeros compases de la segunda parte, acabó con las ilusiones catalanas de poder remontar el marcador.
El Villajoyosa arrancó el partido muy fuerte. Precisamente en su primera opción de gol consiguió inaugurar el marcador. Tres minutos después, Máyor estuvo a punto de conseguir el segundo tanto para su equipo en un rápido contragolpe de tres contra uno pero el delantero no estuvo, en esta ocasión, acertado en el remate.
La réplica local la puso Juli en un remate de cabeza que Óscar sacó "in extremis" con una gran intervención. A pesar de mandar en el marcador, el Villajoyosa siguió buscando la portería de su rival. La última ocasión de gol de la primera parte llegó en un lanzamiento de falta de Juli que Dani Morales envió, en el interior del área, a la escuadra de la portería de Óscar.
Tras el paso por los vestuarios, L'Hospitalet saltó al terreno de juego con las pilas cargadas y con la intención de marcar pronto. Estuvo a punto de conseguirlo Rubén Quintero en un remate en en interior del área que Óscar, sin demasiadas complicaciones, detuvo el balón. Y en la siguiente jugada llegó el segundo tanto del Villajoyosa. Un centro desde la derecha acabó con un grave error del portero Eduardo en el despeje de puños y el balón fue a Sergio, quien de cabeza y con todo a su favor, introdujo el balón al fondo de la portería local. Era el 0 a 2 y el partido parecía sentenciado. L'Hospitalet acusó el segundo mazazo, pero nunca se rindió. Creó algunas ocasiones de gol, pero volvió a demostrar que le cuesta horrores perforar la portería contraria. La Vila, por su parte, toma aire tras reencontrarse con el gol.