EFE. TURQUÍA
La selección española de voleibol desperdició una nueva oportunidad de clasificarse para los Juegos de Pekín al perder en una agónica final ante Serbia (2-3);, en un partido que había comenzado dominando por 2-0. A partir de ahora, al sueño olímpico español sólo le queda una opción: ganar uno de los preolímpicos mundiales que se disputarán en mayo.
En la ciudad turca de Esmirna el equipo español tuvo en su mano el pasaporte, pero se confió en exceso ante un adversario curtido en finales internacionales. A un conjunto como el serbio, con un bronce (Atlanta'96); y un oro olímpicos (Sydney 2000); en su haber, dejarle la más mínima opción de resucitar supone un suicidio. Y eso fue lo que le sucedió a España. En las dos primeras mangas, el juego español fue impecable. Concentración máxima y mínimos fallos fueron sus mejores cartas.
Serbia, no obstante, no se dio por vencida y remontó un encuentro que tenía perdido. Tras la igualada a dos sets, en los que los serbios fueron superiores, el quinto juego resultó un cara o cruz y se decanto de lado de Serbia.