EFE. BARCELONA
El Espanyol se consolida en la tercera posición de la Liga tras deshacerse de su inmediato perseguidor, el Villarreal, al que derrotó por 3-0 en la noche de Reyes, en un partido jugado a un grandísimo nivel por parte de la entidad barcelonesa, que selló su encuentro catorce consecutivo sin perder. El sueño levantino de dar la sorpresa se diluyó casi con el arranque del partido. El Espanyol del primer tiempo fue lo más parecido a un vendaval futbolístico, con un juego subido de revoluciones y con gran acierto ante la meta rival, con Iván de la Peña en plan estelar, y Raúl Tamudo muy resolutivo.