EFE. ROMA
E
l designador arbitral de la Primera y Segunda División de fútbol italiana y ex árbitro de fama mundial, Pierluigi Collina, desde hace un mes cuenta con una escolta tras recibir amenazas relacionadas con su cargo.
Los medios italianos publicaron ayer que algunas cartas con «serias» amenazas a Collina han obligado a las autoridades de Lucca, la provincia donde reside el ex árbitro, a destinar varios agentes de la policía de Estado para su protección.
Según los medios, las cartas intimidatorias que llegaron a su casa de Viareggio (Lucca); estarían relacionadas con su cargo de designador arbitral.
«Estoy muy afligido por esta experiencia y creo que también lo tiene que estar todo el mundo del fútbol», afirmó ayer Collina, en declaraciones al canal de la televisión pública RAI».
El ex arbitro añadió que ante esta situación sólo se puede decir «que hay que reflexionar» y expresó su malestar porque hubiera preferido que la noticia no saliese a la luz.
Collina, de 47 años, fue nombrado el pasado julio nuevo designador arbitral después del escándalo de corrupción en el «calcio» italiano y que salpicó a todo el sistema de elección de árbitros.
Por otra parte, el brasileño Kaká, recién aclamado como mejor jugador del mundo por la FIFA, dijo ayer que ve «difícil» que su equipo, el Milán, pueda ganar la Liga italiana. «Se ha quedado realmente difícil luchar por el título, aunque el Milán esté siempre compitiendo con ese objetivo. La diferencia de puntos es muy grande y se ha hecho complicado. Esperamos por lo menos conseguir la plaza para la Liga de Campeones», comentó Kaká, que se encuentra en Sao Paulo para pasar las fiestas de Navidad.
El Milán perdió este fin de semana el clásico contra el líder del campeonato, el Inter de Milán, y se quedó descolgado en la lucha por la liga, en la duodécima posición y a 25 puntos de su rival, aunque con tres partidos menos.
El centrocampista defendió la criticada actuación de su compatriota, el portero Dida, quien cometió un error en el segundo y definitivo gol.