PEDRO SESERINO
Definitivamente la actual no está siendo la temporada de Patri. El interior extremeño, a quien Bordalás ofrece continuamente la posibilidad de resarcirse, sufre una contractura en los isquiotibiales de la pierna derecha que, en principio, le mantendrá alejado de los terrenos de juego por espacio de una semana.
El alcance de la lesión, menos grave de lo que se presumía, se concretó en la mañana de ayer, tras someterle a una ecografía. El doctor José Antonio Rubio determinó que no existe la temida rotura de fibras y que, por consiguiente, estará listo para volver a entrenar justo después de las vacaciones de Navidad. Patri se vio obligado a solicitar el cambio en el transcurso del partido contra el Ibiza Eivissa, cuando apenas había transcurrido media hora de juego. El mal estado del césped, resultó ser la consecuencia directa de la dolencia muscular.
La inoportuna ausencia de Patri, se une a la baja por sanción de Luis Doménech, quien resultaba expulsado por doble amonestación. La segunda tarjeta amarilla, producto de la bisoñez del futbolista de Elda, vino motivada por la simulación de un penalti en el área balear.
Bordalás, en definitiva, se queda sin efectivos específicos de banda para rendir visita al estadio de El Centenari de Badalona, por lo que es probable que intente forzar la reaparición de Barselleta. El contestano ha evolucionado mejor de lo previsto de la rotura de fibras y ya ha comenzado a realizar algo de carrera continua. La nota positiva, pasa por ser la recuperación de Garrido, Baixauli y Burgueña, tres futbolistas de corte defensivo.
En otro orden de cosas, el Alcoyano B vio como quedaba suspendido en el descanso su partido contra el Alfaz del Pí, con el resultado favorable de 2 a 1. El mal estado del césped de El Collao, en donde por la mañana había jugado el primer equipo, unido a la lluvia, que en algunos momentos se transformó en nieve, obligó al colegiado a adoptar una decisión que no satisfizo a ninguno de los contendientes. El Comité de Competición deberá dictaminar ahora el día y la hora en que deben disputarse los segundos cuarenta y cinco minutos del partido.