RAÚL PINA
Entrar en la lista de convocados del Villajoyosa es una lotería. Hacerlo en la formación inicial del equipo se convierte en un bingo. Eso lo conocen bien los jugadores que están a las órdenes de Vicente Borge, puesto que se ha convertido en una realidad con la que conviven. Uno de los que padeció en el inicio el amargo sabor de quedarse en la grada fue Abraham. El futbolista canario, cedido por el Valencia, estuvo inédito en las primeras jornadas. Sin embargo, la paciencia ha sido su gran virtud y supo esperar una oportunidad que no está desaprovechando. «Me llegó el momento y tengo toda la confianza del míster porque siempre he intentado entrenar al mejor ritmo y con la cabeza alta».
La Vila, en la vertiente deportiva, sigue sin superar los problemas de definición en los últimos metros. Desde el 18 de noviembre, en la visita a Foietes, el conjunto jonense desconoce lo que significa alojar un balón en el marco contrario. Al respecto, Abraham indica que «arriba falta suerte, pero defensivamente somos un bloque consolidado». Por otro lado, el encuentro frente a L'Hospitalet, ha sido adelantado al sábado a las 17 horas.