V. V. /B. G.
Toni Torres, hermano de la esposa de Guillermo Amor e integrante del cuerpo técnico del Alicante, relató ayer «la angustia» con que toda la familia vivió la noticia del accidente. «Nos hemos llevado un susto de muerte», aseguró ayer el ex jugador celeste, que se encontraba en Barcelona para preparar informes del próximo rival alicantinista.
Torres, desde el Hospital Verge de la Cinta de Tortosa, manifestó que «hemos pasado momentos de mucha angustia, sobre durante las primeras horas de la mañana». Después, tras estabilizarse el estado de salud de Amor, «nos hemos tranquilizado un poco, aunque hay que esperar su evolución porque ha perdido mucho sangre».
Por su parte, Gema Amor, consellera de Cooperación de la Generalitat y prima del futbolista, aseguró que los familiares están «muy preocupados, aunque parece que dentro de la gravedad está estable». «Sus padres han venido nada más saberlo - prosiguió la responsable política - y después hemos ido llegando todos, estamos a la espera de los partes médicos que van dando porque él está en la UCI, aunque está estable», señaló a primera hora de la tarde. Los familiares quisieron además dejar muy claro que Guillermo «no tiene nada en la cabeza, ningún traumatismo grave, ni golpes, ni nada de lo que se ha dicho, todo ha sido en la parte del estómago».
En el hospital tarraconense también estuvieron presentes antiguos compañeros del futbolista en el Barcelona, como Pep Guardiola y Sergi Barjuan, que quisieron ofrecer de primera mano su apoyo a la familia.