MIGUEL MOLINA
Crevillente y Pego se repartieron los puntos en un encuentro bronco de principio a fin. Ya avisó Mas Davó, entrenador crevillentino, de que no iba a ser fácil dicho encuentro e incluso advirtió durante la semana de la dureza del Pego. En los prolegómenos del encuentro ya hubo un encontronazo entre el técnico crevillentino y el preparador físico del Pego, al hacerle este último un gesto despectivo tras enchufarse primero los aspersores del agua donde estaban calentando los jugadores visitantes.
El Crevillente comenzó bien y a los dos minutos Mikel estuvo a punto de inaugurar el marcador. Posteriormente, Luiche, uno de los mejores del Crevillente, que reivindica a base coraje y lucha un puesto en el once titular, estuvo a punto de marcar desde más de 25 metros, pero su intencionado remante lo envió a corner el guardameta del Pego. A renglón seguido, Juande estrelló el balón en el palo. Fueron los mejores momentos de los locales que merecieron mejor suerte e irse al descanso con ventaja.
En la segunda parte, los visitantes desaprovecharon una clara ocasión tras señalar el colegiado López Herrero una cesión de un defensa local a su guardameta. Fuentes sacó la falta desde doce metros y su balón acabó lejos del marco local. En el minuto 65, los de Diego Miñana pudieron adelantarse, pero un certero remate de cabeza de Castelló tuvo la eficaz respuesta de Deusto.
Los goles llegaron en la recta final. Guillen adelantaba al Pego tras un rechace del meta local que deja el balón a los pies del jugador visitante para marcar a placer y minutos después, Andrés, que reaparecía oficialmente tras casi más de medio año lesionado, lograba el empate de cabeza. En el 90, los visitantes se quedaban con diez por la expulsión de Roselló.