J. ZERÓN
El Orihuela no quiere que se le escape la promoción de ascenso y por eso desveló ayer, a través de su vicepresidente económico Francisco Rodríguez, que tras la destitución de Roberto Fernández el club ha exigido un mayor compromiso a los jugadores, y anunció que la entidad será totalmente inflexible ante alguna falta de entrega o bajo rendimiento.
Vicente Verza cogió ayer las riendas por la mañana del equipo. Los jugadores entrenaron bajo las órdenes del preparador físico, José María Escudero 'Chema', después de que Roberto se despidiera de la plantilla, a la que pidió que permanezca unida y mire hacia delante, tal como informó el defensa Óscar Álvarez. «Todos tenemos responsabilidad y por eso entendemos que los jugadores tienen que tener un mayor compromiso", apuntó Rodríguez, quien aseguró que «no nos temblará el pulso en tomar las medidas disciplinarias que sean convenientes si entendemos que algún jugador no rinde como debe». Rodríguez destacó de Verza su predisposición «porque ama al Orihuela», y no dudó en decir que si los resultados acompañan «se quedará como entrenador».