P. SESERINO
La crisis deportiva por la que atraviesa el Alcoyano no toca fondo. La junta directiva tiene previsto sancionar a dos componentes de la plantilla, cuyos nombres no han trascendido, que, al parecer, andaban de copas en la madrugada del domingo antes del último partido, uno de ellos sabiendo figuraba entre la relación de convocados para el derbi contra el Ontinyet. Según ha podido saber este diario, la intención de la directiva, en principio, pasa por imponer a ambos una dura sanción económica, como paso previo a la salida del club si vuelven a infringir las normas de régimen interno.
José Luis González, secretario técnico del Deportivo, no se mordió ayer la lengua. La labor altruista que viene prestando en las últimas campañas, con excelentes resultados, se ha visto empañada por el bajo rendimiento ofrecido por la plantilla, diseñada a base de nombres para navegar con cierta comodidad por la zona alta de la clasificación.
González ha reconocido que «no seguiré desempeñando la función de secretario técnico la próxima temporada. No me voy a equivocar dos veces». Respecto a su continuidad como directivo, en la actualidad ostenta el cargo de vicepresidente, ha matizado que «es algo que tengo que hablar tranquilamente con Fernando Pérez», dijo González.
El todavía secretario técnico alcoyanista resultó muy claro a la hora de valorar la situación actual del Alcoyano. «Estamos en un momento muy malo, no puedo faltar a la realidad», al tiempo que se ha mostrado muy crítico con la plantilla. «Sólo salvaría a los seis sub-23. El resto del equipo no ha dado la talla, está rindiendo muy por debajo de su nivel», comentó.
González, que no ha precisado el número de bajas que van a concederse coincidiendo con la apertura del mercado de invierno, ha reconocido que «buscamos futbolistas que mejoren cualquier posición. Ninguna está funcionando correctamente».
Por último, el secretario técnico ha roto una lanza a favor del entrenador, Bordalás. «Está trabajando al máximo para tratar de reconducir la situación. Sólo falta que nos acompañen los resultados», concluyó González.
Medidas
La junta directiva tiene previsto sancionar a dos componentes de la plantilla, cuyos nombres no han trascendido, que, al parecer, andaban de copas en la madrugada del pasado domingo. Uno de ellos sabiendo figuraba entre la relación de convocados para el derbi contra el Ontinyet. Según ha podido saber este diario, la intención de la directiva, en principio, pasa por imponer a ambos una dura sanción económica, como paso previo a la salida del club si vuelven a infringir las normas de régimen interno.