AGENCIAS.
MADRID
El futuro de Fernando Alonso, que sigue sin equipo tras desvincularse de McLaren-Mercedes, y su posible regreso a la escudería Renault puede comenzar a aclararse hoy, cuando el Consejo Mundial de la FIA decida si sanciona con severidad o no a la marca francesa por posesión de información intelectual propiedad de la anglo-germana.
Representantes del equipo Renault, uno de los posibles destinos de Alonso, comparecerán hoy en Montecarlo para responder a la acusaciones de supuesto espionaje a McLaren. La marca francesa deberá explicar si tuvo acceso a informaciones confidenciales de McLaren entre septiembre de 2006 y octubre pasado.
Tras conocer la convocatoria ante el Consejo Mundial, Renault confesó que el ingeniero Phil Mackereth aportó datos de McLaren y que éstos fueron vistos por otros colegas, pero afirmó tajante que «en ningún caso fueron utilizados para inspirar la concepción del monoplaza».
McLaren, por su parte, aseguró que el equipo francés cobró ventaja por dicha información. Mackereth llegó a Renault en septiembre de 2006 procedente de la escudería anglo-germana y «trajo con él informaciones propiedad de McLaren», entre ellas «copias de diseños de ingeniería» de la casa rival y «ficheros técnicos», señaló la marca francesa.
Renault agregó que en cuanto tuvo conocimiento de los hechos, suspendió de sus funciones a Mackereth, informó a McLaren y a la FIA y abrió una investigación interna. Ésta permitió comprobar que el ingeniero tránsfuga había informado a varios de sus colegas a través de diseños del interior del depósito de combustible, la caja de cambios, un compensador de masas y un sistema de amortiguación de suspensión.