EFE
Durante la presentación de los nuevos uniformes de la selección catalana de fútbol, que serán estrenados el próximo 29 de diciembre en un partido amistoso ante la selección vasca en el estadio de San Mamés de Bilbao, Benach trasladó al terreno deportivo el "derecho a decidir" que algunos partidos políticos catalanes reclaman en otras materias como la gestión de las infraestructuras.
"El derecho a decidir ha marcado la agenda política en las últimas semanas y en este caso el derecho a decidir sería el derecho a competir, el derecho de los deportistas y también el derecho de miles de personas a emocionarse con deportistas que representan su identidad nacional", manifestó Benach, quien, como hace unos meses, pidió también la implicación de los propios deportistas y de los clubes.
Benach asume que los políticos deben ser "los primeros en tirar del carro y en trabajar" para lograr la oficialidad de las selecciones catalanas. "Pero si pensamos que sólo se trata de eso, no lo lograremos nunca". "Es un trabajo de todos, también de los clubes, de las federaciones, de la sociedad catalana y de los propios deportistas. Si todos somos capaces de creer que es posible, lo será", explicó.
En su opinión, el deporte es "un importante espacio simbólico, una forma de ocio vinculada a la identidad". Además, señaló que en los últimos tiempos el deporte catalán está "avanzando y dando pasos importantes" y, en el caso del fútbol, destacó que existe "un gran potencial" y que espera que el amistoso Euskadi-Catalunya del próximo día 29 sea "una fiesta, una reivindicación y también un buen partido".
El director del Consell Català de l'Esport de la Generalitat de Catalunya, Carles Macián, el presidente de la Unió de Federacions Esportives de Catalunya, David Moner, y el president de la Federació Catalana de Futbol (FCF);, Jordi Roche, también participaron en la presentación de los nuevos uniformes de la selección catalana de fútbol, de color negro el equipo titular y de amarillo el suplente, y que mantienen varios motivos con la 'senyera' catalana.
Por parte de la Generalitat, Macián también remarcó que el partido es "una nueva afirmación de la voluntad de tener selecciones oficiales", mientras que Roche coincidió en manifestar que espera obtener la victoria ante la selección vasca y "sobre todo, reivindicar nuestros derechos", dijo. El presidente de la FCF, además, reiteró su malestar con la Real Federación Española de Fútbol por no autorizar el amistoso ante Estados Unidos que estaba previsto para el pasado 14 de octubre.
"No es normal que en el año 2007 no nos dejen jugar un simple amistoso y que la RFEF prohíba un partido", indicó, para después extraer "la parte positiva" de aquella polémica y resaltar que ahora "más que nunca" miles de catalanes quieren apoyar a la selección catalana y que afrontan el amistoso en Bilbao "como si fuera un partido oficial". Para este encuentro, la FCF espera desplazar a 3.500 aficionados al estadio de San Mamés.