JOSÉ ANTONIO GALVAÑ
Óscar Díaz se mostró ayer resignado y a su vez esperanzado de poder encontrar por fin una solución a su problema en el quinto metatarsiano de su pie con la operación a la que será sometido el próximo martes en Barcelona por parte del doctor Dalmau. Al jugador madrileño se le ha reabierto la fractura que sufrió durante la pretemporada, en el partido ante el Benidorm, y para evitar que vuelva a ocurrir le van a poner un tornillo de titanio en el quinto metatarsiano.
Durante los tres meses que estuvo recuperándose -la lesión se produjo el 12 de agosto- y el mes más que ha estado con molestias después de reaparecer ante el Granada 74 el pasado 4 de noviembre, Óscar Díaz ha tenido la oportunidad de reflexionar mucho sobre la lesión y ha llegado a la conclusión que la culpa fue de un inoportuno cambio de botas en el campo de Foietes. El futbolista franjiverde llevaba unas de la marca Nike con tacos de goma redondos, pero aquel día cayó una enorme tormenta de verano sobre Benidorm y como se resbalaba decidió cambiarlas por unas de aluminio de seis tacos. «Pienso en que fui tonto, porque me puse unas botas que no eran mías, me puse unas de aluminio, pero ahora lo pienso y me daría igual que me echara la bronca el míster porque me resbalara. Si tiene que pasar pasa, pero creo que algo tuvo que ver», comentó el jugador.
El mediapunta franjiverde trató de encontrar una explicación de porqué en las pruebas que le habían realizado anteriormente no se desvelaba la rotura, aunque el futbolista seguía con dolores y por ello se decidió finalmente visitar al doctor Dalmau en Barcelona. «Era difícil de ver, porque salió un callo y un edema, tienes que ser un buen especialista para verlo, por eso fuimos allí. Lo que tenía no era normal, primero fuimos a Joaquín Serrano y nos dijo que era una bursitis, pero seguía el dolor. Insistí en que tenía que haber algo porque los dolores seguían y ahora el doctor Dalmau lo ha visto claro y hemos decidido operar», explicó Óscar Díaz.
Cuando se le preguntó al futbolista porqué no se decidió poner un tornillo cuando se produjo la lesión en el mes de agosto señaló que «hubo un consejo de varios médicos y unos decían que sí y otros que no. Dalmau es el que más sabe del pie y en aquel momento dijo que no hacía falta operar y que el hueso tenía que soldar, pero ahora, como se ha vuelto a abrir, se ha decidido que pase por el quirófano para colocar un tornillo y evitar que se vuelva a abrir en el futuro».
El futbolista espera que ahora se solucione todo y trata de evitar cualquier tipo de polémica ante las posibles responsabilidades médicas sobre una lesión que debía haberse curado en tres meses y que ahora se va a alargar hasta los siete. «Los doctores están para solucionar los problemas, pero en este tipo de lesiones hay que tener experiencia. Los médicos de aquí son más novatos en temas como el mío y no voy a echar la culpa a nadie. Igual que Guillén es el mejor especialista de la rodilla, Dalmau es el mejor de España del pie y en los dos últimos años ha operado a jugadores importantes como Messi o Iniesta. He tenido mala suerte y no puedo reprochar nada a nadie y los doctores se han esforzado al máximo y han estado todos los días encima de mí, incluso viniendo a casa».
Después de la operación del martes, Óscar Díaz deberá estar tres semanas inmovilizado y a partir de ahí comenzar la rehabilitación que se alargará en torno a los tres meses, por lo que hasta marzo no podrá jugar.
Por último, el futbolista, que termina contrato, ha visto como esta lesión ha frenado su renovación. «Me da vergüenza