AGENCIAS
E
l argentino Lionel Messi, que milita en el Barcelona y es desde hace tiempo un jugador anhelado por Massimo Moratti, presidente y accionista de referencia del Inter de Milán, ha agradecido este interés, pero a la vez ha indicado que seguirá en el club catalán. «Agradezco públicamente a Massimo Moratti por las bellas palabras que siempre ha dicho de mí, me agrada ser estimado por una persona de su nivel. Pero llevo al Barcelona en el corazón y deseo quedarme mucho tiempo», comenta Messi en entrevista que hoy publica el semanario italiano «Guerin Sportivo» y de la que ayer se facilitó un adelanto. Messi indica que sigue el campeonato italiano, el cual considera «el mejor junto a la liga (española);» y que le gustan «Kaká, Ibrahimovic y Totti». Asimismo, el argentino desvela su sueño: «Me gustaría participar el próximo año en los Juegos Olímpicos de Pekín».
Un nuevo fenómeno
Cumplidos los tres primeros meses de competición liguera, el Barcelona ha pasado de vivir inmerso en el debate sobre la titularidad de los llamados «cuatro fantásticos» -Henry, Messi, Ronaldinho y Eto'o- a encomendarse al rendimiento de un delantero centro de la casa, Bojan Krkic, una de las grandes revelaciones de la temporada.
El equipo azulgrana comenzó la temporada deslumbrado por su propio potencial. El frente de ataque se comparó al de los grandes equipos de la historia: la llegada de Henry, junto a Messi, Ronaldinho y Eto'o, convirtió al Barcelona en un equipo a la altura del Brasil de 1970 o de la naranja mecánica holandesa, según algunos analistas. Tres meses después, nada queda de aquel debate. Las lesiones y el rendimiento por debajo de lo esperado han transformado una delantera de ensueño en una terna de canteranos.