P. SESERINO
El campo de El Collao vuelve a acoger hoy el derbi entre Alcoyano y Ontinyent, cuatro años después. El partido llega en un momento crítico para ambos conjuntos, a nivel de clasificación, pero tal vez en el mejor momento de la temporada por lo que respecta a resultados. Los de Bordalás, no pierden desde el 14 de octubre en l'Hospitalet y, además, vienen de ganar con rotundidad al Castelldefels. Los tres goles han supuesto todo un baño de autoestima, para una plantilla diseñada para moverse por la zona alta de la tabla. Con todo, el cuadro blanquiazul mantiene la asignatura pendiente de El Collao, en donde lleva camino de los tres meses sin dar una alegría a la sufrida afición. El Ontinyent de Antonio Aparicio, por su parte, acude a Alcoy después de haber sumado siete de los últimos nueve puntos en juego, circunstancia que le ha permitido salir momentáneamente del descenso directo.
Bordalás ha elogiado el sistema defensivo del cuadro valenciano, destacando que «bascula bien todas las líneas, ejerce una presión importante y resulta difícil de sorprender». Contrarrestar el trabajo del rival pasa, a juicio del técnico alicantino, por «mantener el buen nivel en el centro del campo y ser un equipo ágil mentalmente a la hora de la transición y circulación del balón. Vamos a tratar de utilizar nuestras armas para superarle».