R. PINA
Óscar Fornés vivió la temporada pasada a la sombra del gran ídolo de la afición jonense en Segunda B: Emilio Muñoz. Quitarle el sitio en la portería se antojaba una empresa complicada. El presente ha cambiado mucho para el meta proveniente del Ilicitano, aunque parecía que la película se le volvería a poner difícil con la llegada este verano de Raúl Jiménez. El contrincante en la pelea aterrizaba con la vitola de haber estado en el Castellón en Segunda División. Con todo, Borge apostó por él después de la lesión del ex albiceleste y Fornés respondió perfectamente. «Sabía que tenía que ser mi año y aprovechado el tren que ha pasado», explica el joven portero. A pesar de haberse ganado la titularidad, Óscar no duda en mostrar un discurso cercano a la humildad: «Estoy con ganas e ilusión porque aprendí mucho del año pasado, por eso pienso que ahora lo toca es disfrutar del momento».
Sobre el encuentro ante el Espanyol B del fin de semana, expone que «el buen momento del equipo es importante» pero que cada partido es «diferente». «Toca seguir igual», apostilla el guardameta.