AGENCIAS.
DURBAN
El sorteo fue tan caprichoso como cruel para Inglaterra. Con el corazón encogido tras quedar fuera de la Eurocopa hace tan solo unos días, los ingleses vieron ayer con estupor cómo quedaban emparejados con quien fue su verdugo: Croacia.
Este miércoles, los rojiblancos vencieron en Wembley por 2-3 y acabaron con las opciones de los «pross» de jugar el torneo continental el año próximo. Ahora, se cruzan de nuevo para saber quién jugará el Mundial de 2010. Sólo uno de ellos tendrá plaza asegurada, el otro deberá jugar en la repesca, siempre y cuando superen a Bielorrusia, Ucrania, Andorra y Kazajistán, que son el resto de rivales. La selección ucraniana también aspira a meterse en la lucha, pese a que la generación de Andrey Shevechenko parece que enfila la cuesta abajo.
Parreira ve la causa
Carlos Alberto Parreira, ex seleccionador de Brasil, situó el problema del combinado nacional inglés en «la ausencia de jugadores ingleses en los grandes equipos de las ligas extranjeras».
De esta forma, el seleccionador que ganara con la «canarinha» el Mundial de Estados Unidos, quiso rebatir la corriente de opinión que situaba el estrepitoso fracaso de Inglaterra en el exceso de jugadores extranjeros en la Premier League. «A los jugadores brasileños les ayudó mucho jugar fuera y el equipo nacional salió beneficiado de ello», comentó Parreira después de la dolorosa derrota frente a Croacia.